jueves, 13 de septiembre de 2007

Zzzz

Hoy se jugaba un partido importante. Los dos equipos están en una buena posición de la tabla (Minerva en el 2do. y Temperley en el 3ro.). El antecedente, como tantos otros, era oscuro. El Minerva había caído en el primer encuentro contra Temperley por 0 - 2.
Ninguno de los dos quería regalar puntos. Ninguno de los dos estaba dispuesto a enfrentar la derrota. Ninguno de los dos equipos hizo un carajo.

Temor, prudencia, cautela, cordura. Todos esos ingredientes fueron los que dieron como resultado, justamente, la ausencia de resultado.
Los dos equipos estaban literalmente abajo del arco. Ni de mentira se animaban a sacar la nariz por miedo a dejar un hueco por el cual se colara el gol y, por consiguiente, una derrota que iba a hacerlo entrar fuera del podio.

5, cinco, unodostrecuatrocinco fueron los tristes amagues de ataque que hizo el Minerva; mientras que 3, tres, three, tri fueron los de Temperley.

0 - 0. Lo que se dice un partido de mierda. Nada, pero NADA de lo que sucedió en la cancha vale la pena un comentario. Cómo habrá sido de triste el partido, que más comentado en las tribunas era la insistencia casi febril con la que Joel Bastian se rascaba la entrepierna. Todavía no sabemos si el origen de esa picazón se remonta al cabarulo al que llevó Lawrence al equipo luego del 8 - 1 del otro día o a alguna alimaña desvergonzada que otrora residiera en los vestuarios del Inter JF.
El asunto que el pibe está dale que dale y pierde la concentración. A los plateístas eso parece divertirle. A nosotros nos preocupa. Hoy comenzamos el tratamiento con alcohol, si persiste la problemática, mañana agregaremos kerosene. Si nada cambia, el Sábado le damos fuego. Y sí, viejo... hay que cuidarse, che.

Como demostración empírica de lo desastroso que fue el partido, dejo el relato COMPLETO del encuentro. Ésto es incunable:

"Si Joel Bastian hubiese apuntado un poco más abajo, hubiese convertido un gol a los 2 minutos. El balón obviamente pasó por sobre el larguero. Después de una gambeta vistosa en el minuto 7, Niceto Veto encontró un hueco para su remate. Los hinchas del Temperley se levantaron espectantes, pero un mal terreno de juego hizo que la pelota picase mal, y el jugador le pegó a un costado, haciendo q esta saliera desviada. El portero Jeronimo Abancens del Temperley, actuó a la perfección evitando el gol, tras un difícil remate de Joel Bastian a los 12 minutos. En el minuto 39 del partido hizo Fermin Lartaun un lateral, el cual Amado Eguzki jugó hacia adelante. A los 44 minutos, la portería del Temperley parecía bastante fácil de vulnerar cuando Amado Eguzki encaró, pero Jeronimo Abancens alcanzó el balón antes de que cruce la línea. Christian Cordera debió haber definido mejor a los 45 minutos cuando con un fuerte remate intentó superar al portero Fidel Mateus. En cambio el balón se fue por sobre el larguero. Fue una muy buena chance de gol. Después de una pareja primera mitad, los jugadores van a sus respectivos vestuarios para hablar sobre la táctica que van a usar en los segundos 45 minutos.

Cuando Christian Cordera a los 61 minutos quedó mano a mano con el portero rival, todo el mundo pensó que terminaría convirtiendo el gol, pero su disparo salió a centímetros del poste. Los silvidos venían de ambos fondos en el estadio cuando llegó el pitido final. Ningún equipo había dado imagen de superioridad y el empate parecía un resultado justo."

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