sábado, 29 de septiembre de 2007

Buenas Tardes

Atento a los correos eléctricos recibidos durante la semana, me encuentro en el deber de actualizar este asunto del blob. Las negociaciones con el muchacho que escribía acá están tensas y no podría estimar si su regreso se hará efectivo en algún momento, o si seré yo quien continúe con esta labor.

Por lo pronto cabe comentar que el equipo se encuentra en un muy buen estado físico y que viene vapuleando a todo a quien se cruce en nuestro camino. Un 9 - 0 en la liga, un 8 - 0 en un amistoso contra el temerario Demoledores de Anos FC y una pisada en los juanetes a una sra. que se nos quiso adelantar en la fila del colectivo son ejemplos más que suficientes para sustentar la afirmación.

En otro orden de cosas, estoy orgulloso de mis avances en cuestiones informáticas. Habiendo mi hija enviádome al carajo en su tierna media lengua, tuve que encontrar la manera de empaparme de conocimientos tecnológicos, y de esa manera lograr satisfacer sus demandas de más noticias sobre el Minerva. Y heme aquí, con dos clases en un afamado instituto de informática recibiendo clases por parte de un afeminado profesor. Al final no era tan difícil esto.

La única duda que tengo, y que no tuve tiempo de preguntarle al profe es si mis mails de gmail se me borran cuando apago la computadora. Yo creo que no, porque me parecería medio raro que la gente me escribiera siempre los mismos mails... además, cómos saben cuándo me voy a conectar para leerlos? Esto de la computación es fascinante.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Buenas Noches

Mi nombre es Raúl E. Carambatta y soy el dueño del Club Social y Deportivo Minerva.
A raíz de determinados comentarios acerca de MI equipo de fútbol he decidido cesantear de manera indeterminada al chichipío que escribía acá.
Comentarios tales como que mi tesoro personal está conformado en parte por la revista Playboy en la que salió Mónica Guido, me hace quedar muy mal parado. Cuando mi esposa lo leyó, me aplicó una certera paralítica que me dejó rengueando una semana.
Sin ir más lejos, en una reunión de DUEÑOS de clubes (a la cual asistí porque soy el DUEÑO del Minerva) mis pares me hacían señas de puños subiendo y bajando perpendicularmente al piso mientras me guiñaban los ojos y se codeaban entre ellos.
Apartado especial merece la cuestión de las fotos que supuestamente saqué en las playas de Galicia. Nada más errado que eso. No estoy tan enfermo como para ir fotografiando mujeres semidesnudas como si fuera un voyeur. Dichas fotos se las compré a un depravado que se ganaba la vida justamente de esa manera.

Aclarados los malosentendidos, paso a comentar novedades de MI club:
1) El día Martes se jugó el partido por la liga contra el Santo Aguante. Aguante fue lo que les faltó porque se fueron de la cancha del Minerva con 7 pepotas en el arco. Tomá.
2) MI equipo está participando de una copa interfederaciones (representando a la Federación de Mujeres, cosa que no comparto en absoluto). Ambos partidos disputados contra el Belgrano MN de la Federación Belgrano fueron existosos 4-2 y 3-2.
3) 4 partidos fueron disputados contra el nóbel Defensores Cadorna Fútbol. De defensores estos muchachos tuvieron poco y nada, mientras que de cadorna tuvieron bastante. Los 4 encuentros fueron ganados por MI club, algunos de manera más digna que otra, pero ganados al fin.
4) En horas del mediodía del domingo fuimos a la cancha del Paraná para disputar el segundo partido de liga de la semana. Nos volvimos a casa con un 4 - 0 a nuestro favor y con la bandera que le afanamos a la hinchada contraria. Nuestro segundo puesto en la tabla es prácticamente definitivo.

En otro orden de cosas, me gustaría que alguien me explique la manera de poder imprimir esto, porque cuando le cuenta a mi sobrino que escribí en el blob (así se dice?) no me va a creer. Debo reconocer que tuve mucha ayuda de mi hija Adelaida que, con sus 7 añitos, pudo hacerme notar que por mucho que escribiera sobre el monitor esto no iba a estar en eso de Internet. Gracias también a mi esposa Rita por haber limpiado la pantalla del monitor, ya que haber escrito con marcador y corregido con Liquid Paper hacía que cualquier operación posterior fuera imposible.


lunes, 17 de septiembre de 2007

Muertos

Una vez en Ezeiza, los jugadores del Minerva fueron derecho al club a preparar la ambientación para darle un recibimiento lo más digno posible. Jóvenes Aztecas prefirió ir a visitar los grandes monumentos al deporte de Buenos Aires.

Nuestra abogada y el sobrino de Carambatta hicieron maravillas con papel crepé, recreando de una manera muy fiel la estética de la festividad mexicana del Día de los Muertos. No hizo falta mucha investigación, ya que ambos fueron tenaces jugadores de Grim Fandango ®. Quizás esa investigación no hubiera estado de más, ya que el Día de los Muertos se celebra el 1ro. y 2do. de Noviembre. Dicen que lo que vale es la intención.

Cuando Jóvenes Aztecas llegó al estadio, se vio apabullado por inmensas figuras de papel, coloridas guirnaldas y pequeños ataúdes de papel mache en los bancos de los vestuarios.

Aparentemente el asunto de los ataúdes no fue bien interpretado por el equipo mexicano, quien lo tomó como una amenaza digna de la mafia.
Así que un poco asustados, pero bastante furiosos salieron a la cancha.
4 - 1 para los aztecas fue el resultado final de un partido donde hubieron más esquives y sórdidas patadas que buen fútbol. Se destacaron términos como pinche, cabrón, y chinga tu madre. No fue lo que se dice un partido amistoso.

Cuando los aztecas se estaban retirando raudamente del estadio por temor a terminar asesinados por el Minerva, entendieron (no sabemos cómo) que los ataúdes de los vestuarios simplemente eran una manera de honrarlos con un detalle de su cultura.
Pero era demasiado tarde. Los jugadores del Minerva también entendieron que chinga tu madre no es un grupo mexicano, sino una lisa y llana puteada y venían alzando palos, botellas rotas y ancianos que pasaban por la zona.

Lamentablemente no hubo oportunidad de compartir un asado o hacer jueguitos con la pelota Adidas Azteca que Carambatta guarda celosamente en lo alto de un placard. Otra vez será.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Chanfle!

Si bien es la segunda vez que los jugadores viajaban al exterior, los nervios por el vuelo eran evidentes. Fidel Mateus empezó con su acostumbrada diarrea, Roberto Manny mandaba mails de manera compulsiva a todos sus familiares despidiéndose (de la vida), Igor Benet llamó 32 veces al celular de los dirigentes del Inter FC pidiendo que lo convoquen nuevamente. Jamás lo atendieron.

El avión llegó al Aeropuerto Internacional de Guadalajara sin mayor problema. El personal de la aerolínea se encargó muy eficientemente de los ataques de pánicos de los jugadores del Minerva repartiendo calmantes por aquí e inyecciones de sedantes por allá.
Guadalajara nos recibió con los brazos abiertos y un sol digno de ser dios. Y ahí estaba el Minerva, el mismo club de paredes con humedad y perros vagabundos como mascotas en el país de Cantinflas, el Chavo y Julieta Venegas. También la tierra donde Argentina, en 1986 levantó la Copa del Mundo por segunda vez.
No habíamos terminado de vaciar la valijas en el hotel cuando vimos a Eguzki parado en el trampolín de la pileta del hotel al grito de: "Miren, miren! soy un clavadista!". Acto seguido saltó haciendo una graciosa pirueta y cayendo como gacela. Desafortundamente Eguzki no tomó en cuenta que los clavadistas son de Acapulco ni que la pileta estaba vacía. La contusión cerebral lo dejó fuera del encuentro y se perdió también las excursiones.

Diezmado el plantel llegó al estadio del Jóvenes Aztecas F.C., un equipo de 3era. división con un estadio digno de la disputa de un Mundial (quizás no tanto, pero el hecho de estar en otro país nos hacía ver las cosas con un asombro muy típico del turista).
Tan entusiasmados como cada vez que los jugadores tienen un encuentro en el exterior salieron a la cancha. Con el pecho inflado de representar, aunque muy poco, a la Argentina. Por ese motivo, durante los 90 minutos los muchachos del Minerva se dedicaron a bailar el tango en el mediocampo, hacer una pequeña estafa en un corner e invitar con dulce de leche a una adorable señorita de la platea.

No sabemos bien qué fue, si la pequeña estafa o el galanteo a la señorita; lo cierto es que algo irritó a Cesar Clemencin y tuvo una reacción desmedida ante un caño que le tiró Aurelio Llorienzo. Clemencin se llevó una tarjeta amarilla y Llorienzo una colonoscopía sin anestesia.

El partido fue áspero a partir de ese momento. El Minerva dejó de dar muestras de argentinidad y se empeñó en dar muestras de buen fútbol. Pero no lo logró. Lo más cercano a buen fútbol que destiló el Minerva fue una chilena de Teodoro Kinsen. Lamentable fue que en lugar de darle a le pelota, le diera en el marote a un jugador del Jóvenes Aztecas. Al ver al contrincante desmayado aludió que se había tirado y con disimulo trató de limpiar rápidamente la sangre de su botín derecho. El árbitro no compró y Kinsen se llevó una amarilla.

A los 62 minutos, el Jóvenes Aztecas se puso en ventaja con un gol de media cancha de Eugenio Benet (se sospecha que es hermano de Igor Benet, pero no se quiere hacer cargo). El Minerva, para no perder la costumbre va perdiendo el partido.
Pero también, como de costumbre, siguieron intentando irse con el orgullo intacto. Éso no siempre lo logran. Pero en este caso se ve que Tláloc, dios mexicano de la lluvia, anduvo con ganas de hacer agua la fiesta del Jóvenes Aztecas y por eso José Pedro Romero pudo convertir la igualdad a los 84 minutos.

El pitazo de los 90 minutos llegó, y con él una gran corrida de los jugadores hacia los vestuarios. No porque la hinchada de ambos equipos haya invadido el campo de juego, sino porque se había alquilado la cancha para hacer una corrida de toros y ya se escuchaban patear las puertas.

En el aeropuerto, esperando el avión de regreso, Fidel Mateus encontró una nota que le llamó la atención. El Minerva había tenido su segunda nota en un diario, y esta vez en uno in-ter-na-cio-nal! Este equipo no gana en la cancha, sino en sorpresas. Gracias al peridista Alejandro Lozano por el recorte.






viernes, 14 de septiembre de 2007

Descanso

Para muchos el triste 0 - 0 del último partido es suficiente descanso para los jugadores, incluso también la comisión directiva piensa de esa manera, pero un pequeño complot con claras aristas sindicalistas decretó que hoy TAMBIÉN se descansa.
Los jugadores se negaron a entrenar y manifestaron que los únicos conos que van a usar el día de hoy son los de dulce de leche que vende Centrángolo en el buffet.

Cuando más de 20 tipos bastante mal tratados durante una temporada se emperran en algo no hay con qué sacárselo de la cabeza.
Así fue como la actividad más desgastante que realizaron el día de hoy fue levantarse para ir al baño.

Afortunadamente Bastian dejó de rascarse. No sabemos bien qué era, ni tampoco cuál fue el remedio; si el alcohol o el kerosene. Lo cierto es que Bastian entró en una especie de trance provocado por la emanación combinada de vapores que lo dejó en un estado muy similar a la catatonia. Hace 10 horas que está con los ojos abiertos sin moverse. De más está decir que esta situación nos preocupa a todos, sobre todo a Centrángolo, a quien Bastian le debe $5 de unos turrones que le sacó de fiado.

Más allá de este lamentable hecho, cabe destacar que el club está repuntando. Las finanzas, tanto como el estado físico, han mejorado notablemente. Tanto es así que el Sr. Carambatta está evaluando seriamente en poner agua caliente en las duchas. Tan de verdad es el asunto, que hasta pidió presupuesto y todo:

jueves, 13 de septiembre de 2007

Zzzz

Hoy se jugaba un partido importante. Los dos equipos están en una buena posición de la tabla (Minerva en el 2do. y Temperley en el 3ro.). El antecedente, como tantos otros, era oscuro. El Minerva había caído en el primer encuentro contra Temperley por 0 - 2.
Ninguno de los dos quería regalar puntos. Ninguno de los dos estaba dispuesto a enfrentar la derrota. Ninguno de los dos equipos hizo un carajo.

Temor, prudencia, cautela, cordura. Todos esos ingredientes fueron los que dieron como resultado, justamente, la ausencia de resultado.
Los dos equipos estaban literalmente abajo del arco. Ni de mentira se animaban a sacar la nariz por miedo a dejar un hueco por el cual se colara el gol y, por consiguiente, una derrota que iba a hacerlo entrar fuera del podio.

5, cinco, unodostrecuatrocinco fueron los tristes amagues de ataque que hizo el Minerva; mientras que 3, tres, three, tri fueron los de Temperley.

0 - 0. Lo que se dice un partido de mierda. Nada, pero NADA de lo que sucedió en la cancha vale la pena un comentario. Cómo habrá sido de triste el partido, que más comentado en las tribunas era la insistencia casi febril con la que Joel Bastian se rascaba la entrepierna. Todavía no sabemos si el origen de esa picazón se remonta al cabarulo al que llevó Lawrence al equipo luego del 8 - 1 del otro día o a alguna alimaña desvergonzada que otrora residiera en los vestuarios del Inter JF.
El asunto que el pibe está dale que dale y pierde la concentración. A los plateístas eso parece divertirle. A nosotros nos preocupa. Hoy comenzamos el tratamiento con alcohol, si persiste la problemática, mañana agregaremos kerosene. Si nada cambia, el Sábado le damos fuego. Y sí, viejo... hay que cuidarse, che.

Como demostración empírica de lo desastroso que fue el partido, dejo el relato COMPLETO del encuentro. Ésto es incunable:

"Si Joel Bastian hubiese apuntado un poco más abajo, hubiese convertido un gol a los 2 minutos. El balón obviamente pasó por sobre el larguero. Después de una gambeta vistosa en el minuto 7, Niceto Veto encontró un hueco para su remate. Los hinchas del Temperley se levantaron espectantes, pero un mal terreno de juego hizo que la pelota picase mal, y el jugador le pegó a un costado, haciendo q esta saliera desviada. El portero Jeronimo Abancens del Temperley, actuó a la perfección evitando el gol, tras un difícil remate de Joel Bastian a los 12 minutos. En el minuto 39 del partido hizo Fermin Lartaun un lateral, el cual Amado Eguzki jugó hacia adelante. A los 44 minutos, la portería del Temperley parecía bastante fácil de vulnerar cuando Amado Eguzki encaró, pero Jeronimo Abancens alcanzó el balón antes de que cruce la línea. Christian Cordera debió haber definido mejor a los 45 minutos cuando con un fuerte remate intentó superar al portero Fidel Mateus. En cambio el balón se fue por sobre el larguero. Fue una muy buena chance de gol. Después de una pareja primera mitad, los jugadores van a sus respectivos vestuarios para hablar sobre la táctica que van a usar en los segundos 45 minutos.

Cuando Christian Cordera a los 61 minutos quedó mano a mano con el portero rival, todo el mundo pensó que terminaría convirtiendo el gol, pero su disparo salió a centímetros del poste. Los silvidos venían de ambos fondos en el estadio cuando llegó el pitido final. Ningún equipo había dado imagen de superioridad y el empate parecía un resultado justo."

domingo, 9 de septiembre de 2007

Goleada

Con el antecedente del susto que el equipo se dio en el partido contra Il Mato FC, el Minerva estuvo toda la semana con la mente puesta en el partido a disputarse contra el equipo que ocupa la antepenúltima posición de la tabla: el Kopantes F.C.

No se escatimó en entrenamientos con pelota parada, dormida o masomenos. Nada era demasiado para un equipo con hambre de victoria y de pollo a la provenzal.
Como parte del entrenamiento, no faltaron los videos del equipo rival; y como parte del entretenimiento tampoco faltaron videos picantes.

Fue una semana en la que sólo se pensaba en Kopantes, quizás en exceso. Ante el constante estímulo de tácticas, prácticas y macumbas, los jugadores quedaron un poco del moño. No sorprendió, entonces, cuando el nombre de los objetos y frases habituales sufrieran modificaciones gracias a las saturadas mentes de los jugadores. De esta manera, "La Kopantes de tu vieja" por ejemplo, no era otra cosa que "A todo esto, tu madre cómo está?".
Por supuesto que más allá del peligro que esto implicaba a la salud mental de los jugadores, también hizo que se sucedieran inconvenientes de diversa gravedad. El más habitual se hacía presente cuando uno de los muchachos deseaba hacer uso del toilette mientras otro ya estaba usándolo.

Pero finalmente llegó el día del partido. El Minerva estaba agazapado esperando al Kopantes como león al antílope o como yo al aguinaldo.
Sonó el silbato. El Minerva salió en un masivo ataque, llevándose por delante a quien se interpusiera en su camino. Hicieron pases precisos, vistosas gambetas y delicadas piruetas. Llegó al arco del Kopantes como un malón. Una rabona de José Pedro Romero, un audaz sombrero de Llorienzo y un caño tirado por Lartaun dejaron a Bastian en una mejorable posición en la puerta del área chica. Y la tiró a la mierda.

Llorienzo, Romero, Lartaun y el resto del equipo se quedaron mirando a Bastian con una incredulidad digna de alguien con dos dedos de frente ante las promesas de un político en campaña.

El tiempo que se tomó el Minerva para salir del estado catatónico en el que se sumió después de esta pifiada, fue sabiamente aprovechado por Kopantes. Casi caminando llegaron al área del Minerva. "No vale chumbar!" le gritó el arquero Balasi al delantero Esquipula cuando lo vio frente a frente. No fue suficiente: Esquipula puso el 1 - 0 para el Kopantes a los 3 minutos de juego.
Tanto esfuerzo, tanta concentración y tantas privaciones durante toda la semana, para que a los 3 minutos el equipo estuviera perdiendo.

Sin decir una palabra, los 11 titulares y los 5 suplentes se sacaron las canilleras y fueron caminando en una ordenada fila hacia los vestuarios. No estaban dispuestos a ser humillados (otra vez).
El entrenador Lawrence los alcanzó antes que ingresaran a lo que sería el fin de la institución y les dio el discurso más corto, pero más eficaz que alguien pudiera haber dicho. Fueron sólo 8 palabras pero bastaron para que todos vuelvan a sus posiciones con ánimo implacable: "Ganen y nos vamos de putas. Pago yo."

El Minerva no respondió con 1 gol. Tampoco con 2. Formando una continuidad casi mística, el equipo hizo un gol por cada palabra de Lawrence. 6 de esos goles fueron de Bastian y 2 del brasilero Romero.

8 - 1 terminó el partido afianzando al Minerva en el 2do. puesto de la tabla de posiciones y a Bastian en el 3er. puesto de la tabla de goleadores.
No hay duda que ciertos capilares de la anatomía femenina, efectivamente, tiran más que una yunta de bueyes.

Bienvenida

Entre caipirinhas, discos de Daniel Mercury y películas de Xuxa, el Club Social y Deportivo Minerva se enorgullece en incorporar al carioca José Pedro Romero. Le deseamos (por su propio bien) un excelente desempeño en la institución.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Casi

Subestimar al rival nunca está bien. Y no por asuntos de ética, honor o respeto. Sino porque hay altas probabilidades de salir seriamente perjudicado. Desde salir con un diente menos a no alcanzar el puesto de gerente; desde perder una falta envido hasta encontrar en la puerta de tu casa una lengua de vaca envuelta en clavos con velas y especias. O peor, incluso, perder el segundo puesto en la tabla de posiciones.

Pero el hombre es débil y cae fácilmente en la tentación de mirar por arriba a aquellos que no demuestran resistencia y decirle improperios a esa mina que aparentemente no está con el novio.

Y así, con una actitud beligerante y soberbia fue que se armó el equipo para disputar el partido de liga contra el Il Mato FC. Poseedor indiscutido del último puesto de la tabla de posiciones con 10 partidos perdidos, 3 empatados y ninguno ganado. 39 goles recibidos en 13 partidos. Y como si ésto fuera poco, un nombre cocorito como chumbido de pequinés. Ante esta situación, el Minerva salió a matar. A darle la estocada de gracia a este equipo que está más lejos de la punta que de la natación sincronizada.

Así fue como el Minerva se plantó en la cancha con una figura ofensiva, agresiva y díscola. Pero, como anticipando un final con inconvenientes, lo primero que hicieron los jugadores cuando salieron del túnel, fue patearle la rodilla a un asistente de Il Mato y hacerle puente chino a dos hinchas locales.

A los 5 minutos Fermin Lartaum puso el 1 - 0 para el Minerva.
El cuerpo técnico lo llamó inmediatamente a Carambatta para decirle que se viniera, que esta vez el Minerva iba a dar un espectáculo. Carambatta se excusó diciendo que no quiere más lola; que el médico le ordenó reposo absoluto, hasta que se recupere completamente del pequeño shock nervioso que sufrió luego de perder los ahorros del club apostando por el Minerva.
Tal era la alegría de los jugadores que intentaron emular a los Harlem Globetrotters y divertir a los hinchas con maravillosas piruetas. Así fue como vimos a Fermin Lartaun haciendo jueguitos con las rodillas, a Justo Che haciendo cabeza y a Joel Bastian haciendo empanadas cerca del banco de suplentes.

Después de 10 minutos de hacer estas joditas, pero no meter un gol ni por casualidad, la gente de la hinchada se empezó a impacientar y manifestar su disconformidad arrojando sus medias al campo de juego.
A todo esto, Il Mato estaba dale que dale tirando al arco y volviendo loco al arquerito Mateus (que dicho sea de paso, el "arquerito" tiene 24 años bien plantados... así que tranquilamente podemos llamarlo "arquerudo").
Pero a los 33 minutos, Silvestre Bernat del Il Mato esquivó a Leopoldo Cordarrel que estaba haciendo malabares con las canilleras y sentenció con su gol, no sólo el empate, sino un infarto de miocardio al entrenador del Minerva.

1 - 1 estaba un partido que estaba ganado desde el vestuario, un partido que se ganaba con sólo gritar un poquito fuerte.

Llegaron los 45 minutos de rigor, enviando a los jugadores a los vestuarios.
La charla que tuvo el cuerpo técnico con el Minerva es algo que no va a poder quedar plasmado en este panfleto (no por confidencialidad, sino porque básicamente eran puteadas lisas y llanas), pero lo que sí se puede decir es que el equipo salió a la cancha con la decente actitud de ganar y dejarse de joder.

Il Mato estaba caliente como pava de lata y no paraba de patear (lastimosamente) hacia nuestro arco y el Minerva no podía conectar un pase. Pese a las bajas temperaturas, los técnicos transpiraban copiosamente.
Roberto Manny parecía estar ajeno al partido y seguía haciendo vueltas carnero por la cancha, con tanta mala suerte que en una de sus acrobacias le dio de lleno con la cabeza al poste.
Entre la conmoción cerebral con la que salió Manny de la cancha y el hecho que en su lugar haya ingresado el juvenil debutante Damaso Barrionuevo, no sabíamos si pegarnos un tiro en los dientes o en las pelotas.

Eran 53 minutos y el panorama era desolador: un jugador lesionado, un reemplazo útil como una llave inglesa en un taller de ferromodelismo y un equipo contrario que estaba encendidísimo por la expectativa que le daba la cercanía de su primer victoria.

Mateus la pasó feo. Manny la pasó peor, porque apenas se despertó del porrazo que se dio, fue desmayado nuevamente por un certero derechazo del entrenador.

Y apareció ÉL. EL MAESTRO. EL MAGO. EL ÚNICO. EL MATADOR BASTIAN. Era el minuto 59 cuando medio sin querer, Joel Bastian metió el 2do. gol para el Minerva.
Exeptuando el gol de Maradona a Grecia en el ´94 o el consagrado "Irina te amo!" de Batistuta; éste fue el gol gritado con mayor desesperación de la historia (del Minerva).

Terminado el festejo, los 11 jugadores procedieron a meterse abajo de los 3 palos, haciendo una especie de pared humana. Un espectáculo circense bastante mejor que el del Profesor Jirafales. Así aguantaron heroicamente los muchachos del Minerva un partido que, hay que decirlo, casi pierden por pelotudos.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Fuori

Después de días en el que los jugadores fueron rozados por las mieles de la gloria, era sabido que la simple y llana desgracia que acompaña al club le pegara una patada en el culo a las mieles, las mermeladas y las tostadas para hacerse presente en los vestuarios. Y llegó nomás. No hubo ni paro de trenes, ni desperfectos en los subtes, ni la inminencia de la tormenta de Santa Rosa que pudiera demorar su llegada. Llegó y despertó a los jugadores y al cuerpo técnico del onírico sopor de la victoria.

Se jugaba la segunda ronda de la copa Con los Tacos de Punta organizada por la Federación de Mujeres de MangerZone. La primera instancia fue masomenos satisfactoriamente pasada gracias a nuestra abogada, Julieta Borriti, quien resaltó un detalle en el reglamento de la Copa.

Pero hoy era un partido en serio, se jugaba contra Rosario Central. Un equipo de 6ta. que viene dando bastante que hablar, sobre todo porque sus jugadores tienen el hábito de mostrar sus genitales cada vez que hacen un gol.
No es que el Minerva tuviera muchas esperanzas con este partido, pero entre la racha con la que viene Bastian, y que le cambiamos el vidrio al cuadro de Evita, supusimos que la cosa iba a ser diferente. Por las dudas, nuestra abogada fue munida del Código Civil y los apuntes de Sociedad Estado (si bien el segundo no era del todo necesario, ella alegó que tiene parcial y en algún momento tiene que estudiar).

Hay que reconocer que cuando pisamos la cancha nos emocionamos al ver que de todas las tribunas colgaban banderas con dibujos del Negro Fontanarrosa y que sus cuentos estaban siendo leídos en vez de formar parte de los papelitos que volaban en el cielo. De la garganta de Bastian sólo salió un: Qué lo parió.

En ese clima mezcla de emoción y resignación a no volver a leer a Inodoro Pereyra fue que el Minerva entró a la cancha. Esa emoción tardó exactamente en convertirse en asombro 11 minutos, momento en el que Natalio Cuartio de Rosario Central hizo el primer gol. Fue un sopapo lo suficientemente fuerte como para que el Minerva empezara a hacer las cosas como sabe. Y así fue, el Minerva hizo las cosas para la mierda, y mientras los delanteros trataban de pasar la mitad de cancha, fue que a los 30 minutos Emanuel Figueroa anotó el 2 - 0 para Rosario Central.

A partir de ese momento, el Minerva fue un fantasma. En parte porque ni se lo vio en la cancha, y en parte porque yendo a los hechos, son todos unos muertos. 34, 38, 57, 69, 79, 88 y 92 fueron los minutos exactos entre los que Emanuel Inocente y Natalio Cuartio se encargaron de marcar esta especie de boleta del Quini 6 adentro del arco defendido por Fidel Mateus.

Que la historia agradezca que Mateus nació en el siglo XX y es arquero, porque no quiero imaginarme qué hubiera sido si su nacimiento hubiera sido siglos atrás y su nombre William Wallace o José de San Martín.

Los jugadores del Minerva estaban destrozados anímicamente y tuvieron que ser llevados a upa algunos y a caballito otros por los muchachos de Rosario Central.
Si algo faltaba para completar el triste cuadro del club era ver una imagen así.

Pero faltaba algo más. Faltaba el partido en nuestra propia cancha. Había que levantar ese 9 - 0 de alguna manera.
Como faltaban un par de horas, el Minerva se dispusieron a hacer lo mismo que todo el mundo cuando llega a Rosario. Así fue como conocieron el Monumento a la Bandera, la casa donde nació Alberto Olmedo y la primer pared que meó Fito Páez.

Una vez llegados a nuestra cancha, y para no ser menos que los rosarinos, quisimos pintar algunas banderas con algún personaje admirado. Llamamos al sobrino de Carambatta, el que es diseñador, y nos mandó elegantemente a la mierda con un: "El diseño no es arte". No insistimos más, sabemos leer entre líneas... el pibe se agrandó y ahora le escapa a la brocha. Así y todo quisimos hacer algo; fue entonces cuando nos dimos cuenta que los nombres que proponíamos eran descartados inmediatamente por los más variados motivos: Quino por ser de Guaymallén, Fangio por ser de Balcarce y Nietzche por no saber cómo se escribe.
Ante tanta dificultad, Carambatta optó por cancelar todo e irse a tomar ginebra.

Y así, sin banderas que honren a nuestros héroes y que de paso disimulen las tribunas vacías por la falta de convocatoria fue como recibimos a Rosario Central.

Minerva se plantó en la cancha con una táctica impenetrable: 10 jugadores, 5 cirujas y Centrángolo adentro del arco; y Bastian como único delantero (en realidad, fuera del área chica).
Y funcionó. Pero entre que 3 cirujas se fueron a buscar un hueso que dejó tirado Toledo y que Centrángolo tuvo que ir al buffet a vender pebetes, el arco del Minerva quedó desprotegido. Natalio Cuartio clavó el 1 - 0 volándole la gorra a uno de los cirujas.
A los 9 minutos el árbitro cobró un penal a favor de Rosario Central. La fractura expuesta del pibe alcanza pelotas es prueba más que suficiente que le pifiamos al delantero. Intentamos explicárselo al árbitro, pero no hubo caso. Cuartio metió el 2 - 0 para los visitantes y nuestra abogada empezó a preparar un escrito para presentar en la UFI correspondiente a la zona. Convengamos que la actitud del árbitro fue sospechosa como asiento vacío en colectivo lleno.

Con el árbitro en nuetra contra, como si los 11 desgraciados de Rosario Central no fueran suficientes, el partido fue insostenible. 13, 20, 35, 67, 72 y 80 fueron los números que Emanuel Figueroa y Jonatan Corderun van a jugar mañana al Toto Bingo, las patadas en el culo que el técnico le va a dar a los jugadores y, por si no se entiende, los momentos en que cayó estrepitosamente la valla defendida por David Balasi.

Sí, otro 9 - 0 abajo y un Adiós a la Copa Con los Tacos de Punta ponen en jaque la estabilidad emocional de Carambatta, que entusiasmado como estaba con la racha del Minerva había apostado las magras pero dignas reservas económicas del club al éxito de su club.

Otra semana a comer arroz y sin chinos para invitar.

martes, 4 de septiembre de 2007

Más

... me das cada día más..." se escucha en el VHS de Héroes mientras Maradona se sube las medias en México ´86. El hit de Valeria Lynch había quedado en el olvido, comidos los cassettes que lo contenían gracias al paso del tiempo y maledicentes roedores.

Pero hoy, en la cancha del Minerva, con sonido enlatado volvió a gritar Valeria para un grande. Para un tipo diferente. Para un jugador que empezó con el pie izquierdo, y después se puso los botines como Dios manda. Valeria cantó para Joel Bastian.

Parece que el hecho que club en su totalidad haya aceptado que el 13 iba a seguir pegado en su espalda, y la reciente lesión de Bastian bastaron (justamente) para exorcizar la mufa.
En el partido de liga del domingo le hizo dos golazos al Kings FC. Con el antecedente de ser el Kings quien la semana pasada tuvo la poco deportiva actitud de hacer el gol de la victoria a los 89 minutos, los dos goles de Bastian fueron con bronca, revancha, honor y -lo más importante - con el pie.
Al finalizar el encuentro, el equipo tuvo que huir a la carrera, ya que a la hinchada del local se le dio por exteriorizar su frustración a cascotazos. Una vez en el rastrojero, el equipo empezó a festejar.

En otro orden de cosas, un nuevo entrenador fue incorporado a las filas del club. No es que se necesiten tantos, pero por un convenio medio confuso con el sindicato a la larga nos conviene. Así que mediante la presente, le damos la bienvenida al nuevo sicario para jugadores de la institución.


sábado, 1 de septiembre de 2007

Ooolee!

Agotados y sin hablarnos, hicimos el viaje hacia la Argentina. Los dos equipos mantuvimos nuestras distancia durante el vuelo, un poco por respeto y otro poco por los guardias de seguridad que llevó el Maçanet. Férreos españoles alimentados a paella y tomatinas, impenetrables como la mejor defensa y violentos como el más rústico de los mediocampos. Donde iba el Maçanet iban los hombres de seguridad. Hay que admitir que los contemplábamos con algo de asombro, un poco de admiración y bastante envidia.

Llegamos a la Argentina y fue inevitable, durante el viaje del aeropuerto al club, hacer las veces de guía turísticos improvisados: que eso es un kiosko, que aquello es el riachuelo, que eso que viene ahí es un piquete, que "sí, sí, no se asusten, nos están robando".
Lógicamente el Maçanet llegó a nuestro club un tanto inquieto y preocupado. No por el partido que en breve se disputaría, sino por pensar que en un par de horas iban a tener que hacer el mismo trayecto hasta el aeropuerto y solos.

Adalberto Centrángolo había estado preparando desde el día anterior una paella para agasajar a los invitados y un poco con las esperanza que les patee el hígado y el Minerva les pueda ganar.
Los últimos ahorros del club desaparecieron en el supermercado comprando los mariscos, el arroz y el azafrán.

Los españoles dieron cuenta del almuerzo con sendos vasos de vino. Centrángolo sufría porque estaba pensando vender lo que sobrara en el buffet al día siguiente, pero los jugadores del Maçanet no dejaron rastro de la paella. Por lo que dijeron, no les gustó un carajo; pero venían sin comer desde hacía un par de días por un problemita gremial que había en Galicia.

Arrancó el partido con ambos equipos dispuestos a dar todo por la victoria. Un partido con sabor a revancha para el Minerva y con sabor a azafrán para el Maçanet (parece que Centrángolo condimentó demasiado la paella y eso les pegó feo a los gallegos).

Christián Ruiz dio una estocada digna del más bravo de los toreros a los 31 minutos. El Minerva, incrédulo, miraba al baldío banco de suplentes buscando una explicación. Jamás llegó.
A los 41 minutos, El Matador Bastian llegó solo a la puerta del área y con mucha calidad remató al arco. Afortunadamente la pelota no entró, ya que Bastian remató contra nuestra propia valla.
Sus compañeros le comentaron cómo eran las cosas, que ahora sí puede meterle goles al contrario porque estábamos en casa. Y para reforzar el concepto, le dieron una pequeña paliza. Esta vez sin disimularla.
Fue suficiente, para que a los 45 minutos Bastian anotara el empate.

Los embates del Maçanet Parc siguieron constantes, uno tras otro como fila de locos, pero sus delanteros estaban tan maltrechos por la paella que tiraban la pelota a cualquier lado.

El Minerva seguía insistiendo con un Bastian obstinado. Y dio sus frutos: a los 76 minutos coronó su actuación conviertiendo su segundo gol y sentenciando el 2 - 1 final.

Con un partido para cada uno terminó el primer encuentro internacional del Minerva. Nada despreciable, sobre todo porque la propina del almuerzo la dejaron en Euros.

La finanzas del Minerva están en paz.

Olé!

A mediados de la semana pasada, nos llegó al club un sobre. No es que el club esté tan mal que el arribo del correo amerite un comentario en este pasquín virtual. El sobre no contenía un aviso de corte de servicios, ni una citación judicial ni tampoco una amenaza a los dirigentes.

Contenía una carta y varios pasajes de avión.

Ante la seguridad que la carta no era para nosotros, y que se trataba de un error del correo, nos dispusimos a evaluar qué hacer con ella y su contenido. Mientras Carambatta sentado en su silla miraba el sobre con el ceño fruncido y con el culo asomando por sus pantalones, los jugadores ya habían decidido que iban a vender los pasajes en el barrio y con las ganancias irse a un establecimiento de luces bajas y sonidos prometedores.
Afortunadamente, Centrángolo se había tomado el tiempo para leer la carta. Gritándole a los jugadores que ya se estaban yendo a ofrecer los pasajes, se paró en el centro de la oficina de Carambatta y contó a todos de qué se trataba todo este asunto:
La triste fama del Minerva había trascendido las fronteras de la Argentina y por casualidad llegó a España. Más precisamente al Maçanet Parc, un club de 5ta. división. La carta detallaba las intenciones del Maçanet: darnos una paliza como habitualmente nos dan los demás, pero que esta vez, por lo menos podamos traernos un souvenir.

Los jugadores empezaron a putear al Maçanet con una furia casi intestina. Y es lógico, nadie insulta de esa manera al Minerva y sale con todos los dientes puestos. Mientras los jugadores ya babeaban como bestias con algo de hidrofobia, Centrángolo reparó en el detalle nada menor de los pasajes. El Minerva iba a viajar, a un país que queda lejos y GRATIS. No se podía desaprovechar.

Y así fue como el Jueves 30 a las 17hs. estábamos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza rumbo al Aeropuerto de A Coruña. Al momento del embarque, nos dimos cuenta que los pasajes que nos envió el Maçanet eran para bodega. Algo sospechábamos cuando vimos que el pasaje no había sido emitido por Iberia o Air Madrid; sino por algo así como Air Paquetes. La mitad del cuerpo técnico viajó al lado de 2 toneladas de dulce de leche, y el resto del equipo viajó demasiado cerca de una caja de madera que tenía pintado un símbolo raro en amarillo. Las horas de vuelo fueron satisfactorias, salvo porque había una jaula con un mono bastante en celo que molestaba constantemente a nuestra abogada.

Una vez llegados a la Madre Patria, nos tomamos un micro que nos llevara a Galicia. Fue un viaje largo y pesado. Estábamos agotados, pero así y todo fue imposible resistir la tentación de visitar las playas gallegas.

Absortos con el paisaje el Minerva entró al majestuoso estadio del Maçanet. Durante los 90 minutos todo fue una fiesta... para el Maçanet. El Minerva estaba maravillado con el césped, la calidad de los sponsors y lo bonitas que eran las hinchas del contrario. Mientras nuestros jugadores observaban esos detalles, el Maçanet se dedicó a rematar a nuestro arco como si de ello dependiera su vida.

David Balasi poco pudo hacer contra los 33 intentos de asesinato con forma de pelota que recibió. 5 se colaron por entre sus dedos y uno por su entrepierna. Desastrozo, pero feliz por el espectáculo de la tribuna completa de la hinchada local cantando y tomando cerveza.
A los 63 minutos, el Matador Bastian tuvo la poco feliz idea de meter un gol. Temerosos que nuestro club rival no nos den los pasajes de vuelta a la Argentina, le hicimos a notar a Bastian de su error dándole sendas patadas en su bajo vientre mientras simulábamos una innovadora forma de festejar.

La caída 1 - 6 poco nos importó. Hemos sufrido peores en nuestra propia patria. El hecho de estar en la tierra de Serrat y Sabina hacía que cualquier derrota fuera casi un precio por pisar la misma tierra y respirar el mismo aire.

El Minerva emprendió el regreso a la Argentina en el mismo avión que el Maçanet para disputar la revancha. Pero esta vez de local y en una cancha en la que sólo nosotros sabemos cómo golpear y correr. Emboscar y volver a golpear.

Para que la vecindad nos crea, acá dejamos unas fotos que sacó el Sr. Carambatta del paisaje.